lunes, 22 de octubre de 2007

Green Power, Premio Andalucía de Investigación 2007


El pasado 8 de octubre el Presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, entregó a la empresa Green Power Technologies, S.L. el Premio Andalucía de Investigación 2007 en la modalidad de “Fomento de la Investigación Científica y Técnica”. El galardón fue otorgado a propuesta de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía y el currículum y méritos esgrimidos por la joven empresa están fuera de toda duda. La empresa se crea en 2003 como spin-off del Departamento de Tecnología Electrónica de la Universidad de Sevilla, sin duda uno de los más relevantes de la comunidad científica andaluza. Un grupo de jóvenes ingenieros ha logrado poner en el mercado una tecnología de aplicación en los sectores de las energías renovables, la eficiencia energética y el medio ambiente con proyectos de primer nivel internacional, destacando además por el elevado grado de participación en proyectos consorciados y en cooperación. Green Power Technologies, S.L. cuenta entre su personal con un número elevado de tecnólogos y doctores muchos de ellos formados en el Departamento de Ingeniería Electrónica de la Escuela Superior de Ingenieros de Sevilla.
La empresa se creó gracias al Programa CAMPUS, actuación de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía destinada a favorecer la creación de empresas de base tecnológica procedentes de grupos de investigación universitarios y cuya ventaja competitiva radique en la explotación de dicha tecnología.
Las claves del éxito de Green Power podríamos resumirlas en: altísima capacidad tecnológica, adecuada gestión del conocmiento, orientación comercial y explotación de nichos de mercado.

miércoles, 3 de octubre de 2007

¿Que es la Innovación Abierta?

La idea central del movimiento “Open Innovation” radica en la concepción de la innovación como un proceso abierto donde los actores externos e internos tienen un similar protagonismo. Se trata por tanto de una innovación no restringida al producto, sino extensible al modelo de negocio, donde juegan un papel fundamental la experimentación y el papel del usuario (cliente) en el proceso.

Partimos de una hipótesis: los mayores expertos en cada una de las materias o tecnologías ya no se encuentra dentro de las fronteras de las organizaciones líderes. El conocimiento está ampliamente dispuesto y repartido. Si es así ¿por que pretender que el proceso de innovación sea una dinámica interna?

Open Innovation presenta un modelo donde los nuevos productos provienen tanto de fuentes internas como externas y donde éstas pueden entrar a formar parte del proceso de innovación en todos los puntos de la cadena hasta llegar al producto final.
Pero Open Innovation no contempla las innovaciones sólo como input en el proceso, sino también como output. Los proyectos y las ideas de una determinada empresa no tienen porque llegar al mercado únicamente a través de esta empresa como productos finales, también pueden hacerlo a través de licencias, spin-offs o como contribución libre a comunidades de desarrolladores (caso del Linux, IBM o P&G)

Si quisiéramos caracterizar el modelo resaltando aquellos aspectos diferenciales respecto a modelos llamémosles clásicos, podríamos destacar:
· Open Innovation parte de la premisa que la información y el conocimiento son abundantes y ampliamente distribuidos. Se trata por tanto de modelos de difusión y no de exclusión.
· En los modelos anteriores el locus de la innovación era la empresa. Open Innovation entiende que los actores internos y externos tienen un papel similar.
· El acento en modelos anteriores se centra en poner en el mercado el mejor producto posible y las mejores características. Open Innovation pone el acento en la experimentación tanto en producto como en modelos de negocio.
· Aparecen intermediarios en el proceso de innovación, proporcionando acceso a la información, financiación, etc… y finalmente reduciendo los costes de transacción.
· En Open Innovation el modelo de negocio juega un papel central. en una doble vertiente a) la selección de productos y servicios por los que apostar b) la búsqueda y creación activa de modelos que permitan comercializar aquellas ideas que no encajan en el modelo de negocio actual.
· Open Innovation entiende la innovación como un proceso global, de esta manera las unidades de negocio no sólo compiten internamente sino también con el exterior.
· papel proactivo de la gestión de la Propiedad Intelectual a través de licencias, licencias cruzadas o incluso donación de patentes.
· Todo esto conlleva un conjunto de métricas nuevas en la evaluación del proceso de innovación, en consonancia con el cambio de locus y la comprensión global del proceso que proporciona el nuevo modelo (actividades de innovación fuera de la empresa, número de partnerships, número de spin-offs, etc…).


A pesar de lo que pudiera parecer Open Innovation no es (o al menos no es solo) un modelo académico. Varios son los ejemplos de empresas que lo han aplicado, entre las que cabe citar a IBM, Lego o Procter& Gamble.

martes, 4 de septiembre de 2007

Sevilla ¿ciudad despierta?




“La heroica ciudad dormía la siesta”. Así comienza Leopoldo Alas, conocido en el siglo como Clarín, novelista canónico y Catedrático de Economía Política, su célebre obra “La Regenta”. Siempre me ha recordado esta frase a la ciudad de Sevilla, por más que el escritor la utilizara para aludir, sin mencionar, a la Vetusta Oviedo. Soy de los que pienso, no sin riesgo de equivocarme, que la riqueza y desarrollo de una economía, en este caso la Sevillana, depende en buena medida de la capacidad de sus ciudadanos y organizaciones privadas, eso que llamamos sociedad civil, de generar ideas y convertir estas en actividades rentables, asumiendo el riesgo de fracasar en el intento y apropiándose legítimamente por ello del beneficio si prosperan. En un contexto tan trepidante como el actual, uno de los factores determinantes ha de ser la creatividad e innovación de los agentes económicos y empresariales. Ambas dos características son procesos que combinan actitudes individuales con dinámicas y contextos sociales. Quiero ocuparme aquí de estos últimos, y de cómo condicionan los primeros, resaltando algunas de las que son, a mi juicio, las variables sociales que están precipitando el cambio de las actitudes individuales que terminen por convertir a Sevilla en una ciudad abierta, despierta e innovadora. Entre estos podríamos citar:
· La creación de un entorno social favorable a la asunción de riesgos e iniciativas empresariales, que facilita que el empresario o futuro empresario sevillano sea el actor protagonista de las dinámicas de innovación empresarial y no en un agente refractario al riesgo. La función social del empresario y de la empresa comienza a estar reconocida y apoyada.
· El desarrollo de entornos que faciliten los procesos colectivos de generación de ideas, propios de ciudades abiertas y que darán lugar a más y mejores servicios, procesos y productos. Buen ejemplo en la creación de espacios productivos y comerciales que potencian la densidad y los vínculos empresariales, tal como la cooperación público-privada está generando en sectores claves para la economía sevillana como el aeronáutico, las tecnologías de la información o las energías renovables, especialmente la solar.
· La capacitación y formación del factor humano, clave en los procesos de crecimiento económico y que ha mejorado de manera exponencial en los últimos años.
· La generación y libre transmisión del conocimiento hacia y para la empresa, aprovechando el potencial de nuestras Universidades y Centros de Investigación, con objeto de generar nuevos productos y modelos de negocio.
· El grado de apertura de la ciudad, medido éste como su capacidad de relación exterior, su fuerza de atracción de inversiones y su conectividad, haciendo de Sevilla una ciudad no solo ideal para visitar y disfrutar, sino idónea para hacer negocios. Estos factores son, a mi juicio, determinantes de la capacidad de innovación urbana.
· El enriquecimiento de las redes sociales, esa argamasa que fortalece la acción humana, para lo que se deberá seguir potenciando la educación, la iniciativa ciudadana, la tolerancia (no confundir con el relativismo) y la asunción de responsabilidades por parte de los individuos y la sociedad civil, en exceso dependiente de la Administración Pública.
La innovación es una de las fuerzas, y sin duda no la menos importante, alrededor de la que se articulan los procesos de desarrollo económico, por lo que no es arriesgado destacar que uno de nuestros principales trabajos colectivos ha de ser crear el contexto adecuado para que ésta brote con fluidez y libertad.
El autentico reto de la competitividad futura, presente ya, está en los ciudadanos y sus actitudes y en las organizaciones y sus estrategias. A mi juicio, el potencial desarrollo de la economía sevillana dependerá, entre otras variables, de la capacidad de su sociedad civil de generar nuevas iniciativas rentables y sostenibles en el tiempo, y de la Administración Pública y su capacidad de propiciar el contexto adecuado para que germinen nuevas ideas y proyectos ya sean culturales, sociales o empresariales.
Enlazo aquí con el sin duda algo críptico inicio de mi pequeño artículo. De la capacidad de innovar, de su dinamismo y anticipación al cambio, de su inteligencia creadora y la asunción de riesgos, de la capacidad en fin de estar despierto, medida entre otras en algunas de características que más arriba he mencionado, depende el desarrollo económico-empresarial de nuestra ciudad.
De todos nosotros depende que Sevilla se convierta en una ciudad dinámica. Juzgue el lector si ya lo es. La heroica ciudad ¿duerme la siesta?.